Skip to content

¡Descubre los derechos en la excedencia laboral voluntaria!

Index

    En el mundo laboral, es importante mantener el control sobre el equipo de la empresa y prever posibles situaciones que puedan afectar el bienestar de la misma. Los recursos y derechos de los trabajadores deben gestionarse de la mejor manera posible para evitar problemas futuros.

    En este artículo, vamos a ver cómo pedir una excedencia en el trabajo y las repercusiones que puede conllevar en la relación con la empresa. Pero antes de entrar en materia, repasemos los tipos de excedencia laboral que un trabajador puede solicitar si cumple los requisitos necesarios.

    ¿Qué es una excedencia laboral?

    Una excedencia laboral es un período en el que los trabajadores pueden interrumpir su prestación de servicios en una empresa. De esta manera, se les permite suspender su contrato con la compañía o finalizarlo.

    Sin embargo, existen algunas limitaciones en cuanto al derecho a la excedencia laboral. Los trabajadores que soliciten este derecho pueden encontrarse con que el empleador limite su uso. Además, en un plazo de un año, el trabajador tiene derecho a la reserva de su puesto de trabajo. Pasado ese año, la reserva pasará a ser un puesto en el mismo grupo profesional o categoría equivalente.

    Por otro lado, si el trabajador forma parte de una familia numerosa, la reserva de puesto tiene un máximo de quince meses en esa condición, o de dieciocho meses en caso de categoría especial.

    ¿En qué consiste la excedencia voluntaria?

    La excedencia voluntaria consiste en que el trabajador puede pedir una excedencia por motivos personales. Las excedencias voluntarias pueden ser de 4 meses a 5 años, y se pueden pedir dejando un período de al menos 2 años entre una excedencia y otra.

    Existen varios tipos de excedencia voluntaria que se pueden solicitar, como la excedencia voluntaria por cuidado de familiares, la excedencia voluntaria por cuidado de hijos, y la excedencia voluntaria por intereses particulares.

    En el caso de la excedencia voluntaria por cuidado de familiares, se puede solicitar cuando se necesita cuidar a un familiar de edad avanzada, que haya sufrido un accidente o una enfermedad grave que limite su vida diaria. En este caso, el período máximo de reserva de puesto es de un año, y al reincorporarse, se debe ocupar un puesto similar. Durante la excedencia, se cuentan los efectos de la antigüedad y las cotizaciones.

    La excedencia voluntaria por cuidado de hijos es similar a la excedencia por maternidad o paternidad, pero se puede solicitar también en caso de adopción de niños menores de 12 años. En este caso, la duración máxima de la excedencia es de 3 años, y al reincorporarse, se tiene derecho a ocupar un puesto equivalente. También se cuentan los efectos de la antigüedad y las cotizaciones.

    En cuanto a la excedencia voluntaria por intereses particulares, el empleado debe haber trabajado en la empresa al menos un año para poder acceder a ella. Durante la excedencia, se reserva el puesto de trabajo, y al regresar a la empresa se ocupará un puesto similar en la misma categoría. Durante la excedencia, el empleador no pagará el salario al trabajador, por lo que no cotizará a la Seguridad Social. Sin embargo, la duración de la excedencia se contará a efectos de antigüedad.

    Es importante recalcar que los derechos de los trabajadores en cuanto a la excedencia voluntaria están sujetos a los convenios colectivos, por lo que el derecho a la excedencia voluntaria puede no ser inamovible. Sin embargo, el trabajador puede pactar con la empresa las condiciones de este trámite.

    ¿Se puede pedir una excedencia voluntaria durante un ERTE?

    Sí, un trabajador puede solicitar este tipo de excedencia si cumple el requisito de tener al menos un año de antigüedad en la empresa. En el caso de la excedencia voluntaria, el contrato firmado no debe contener cláusulas de exclusividad o competencia contractual que puedan existir.

    Es posible que un trabajador haya firmado un convenio colectivo en el que se especifique una cláusula de exclusividad. En ese caso, para evitar ser considerado competencia desleal y sufrir un despido, es recomendable no ocupar un puesto similar durante la excedencia.

    Otros tipos de excedencia en el trabajo

    Además de la excedencia voluntaria, existen otros tipos de excedencia laboral que un trabajador puede solicitar. Por ejemplo, la excedencia forzosa, en la que la empresa tiene la obligación de conceder una suspensión temporal del contrato por motivos como el nombramiento de un cargo público o el desempeño de funciones sindicales a nivel provincial o superior. En este caso, la empresa está obligada a reservar el puesto de trabajo durante el período en el que el trabajador esté en el cargo público.

    También existe la excedencia pactada, en la que la empresa y el trabajador acuerdan suspender el contrato por un determinado período. Durante esta excedencia, se pactan las condiciones y se determina cómo se computarán las cotizaciones.

    Requisitos y obligaciones de la empresa en la excedencia laboral

    Lo más importante a la hora de que un trabajador solicite una excedencia es la antigüedad en la empresa. Los trabajadores deben llevar al menos un año en su puesto antes de poder pedirla. Y una vez que la solicitan, el período que se pacte para la excedencia debe ser respetado; si el trabajador desea reincorporarse antes, la empresa puede negarse. La excedencia puede durar un período determinado o hacerse de forma indefinida.

    El trabajador tiene la obligación de comunicar a la empresa el motivo por el cual solicita la excedencia. Sin embargo, para asegurar el reingreso en su puesto de trabajo, es recomendable que el trabajador comunique al empresario sus inquietudes y el motivo de la excedencia, para que queden claros los términos.

    En cuanto a las obligaciones de la empresa, la cosa se complica. Como hemos mencionado, el trabajador tiene derecho a la excedencia si cumple los requisitos necesarios. Sin embargo, la empresa no está obligada a concederla. Si el trabajador lo desea, puede quejarse ante un tribunal, pero no necesariamente ganará el caso. En el caso de que el trabajador coja una excedencia denegada, la empresa puede alegar un despido disciplinario, lo que dejaría al trabajador sin indemnización. En este caso, la empresa deberá, al recibir la solicitud de excedencia, revisar si el trabajador cumple los requisitos y dejarlo por escrito.

    Pasos para pedir una excedencia en el trabajo

    Antes de solicitar una excedencia, es necesario seguir un procedimiento y cumplir con los pasos precisos para que se efectivice.

    1. Conocer el convenio colectivo: En los convenios colectivos se detallan los detalles que pueden cambiar las condiciones de las excedencias, como los tiempos mínimos de las excedencias o si se expresa una cláusula de exclusividad que impide al trabajador prestar servicios a otra empresa mientras esté disfrutando de la excedencia.

    2. Dejarlo por escrito: El trabajador debe solicitar la excedencia por escrito, siguiendo un modelo oficial que incluya la información principal, como los datos personales, la fecha de inicio de la excedencia y la firma. En caso de tener vacaciones pendientes, el trabajador debería pedir que se le finiquiten, notificando su voluntad en la solicitud para que quede por escrito, así como las pagas extras y cantidades pagadas (por si el trabajador vuelve finalmente a su puesto).

    3. Esperar la respuesta: La respuesta de la empresa a la petición del trabajador, ya sea positiva o negativa, debe entregarse por escrito. El trabajador debe esperar esta respuesta porque, si empieza la excedencia sin que la empresa se haya pronunciado al respecto, podría incurrir en un despido disciplinario. Por eso, es recomendable avisar con antelación para que la empresa dé tiempo a contestar antes de que empiece el período de excedencia que el trabajador tiene previsto.

    4. ¿Se puede pedir una prórroga? Ninguna prórroga de la excedencia puede superar el período máximo de la excedencia en su conjunto (es decir, no pueden suponer un período máximo permitido). Si el trabajador ha pedido una excedencia (la primera) por el máximo período permitido, se le concederá una prórroga.

    ¿Cuál es el proceso de reincorporación después de una excedencia laboral?

    La empresa tiene la obligación de reservar el puesto del trabajador, dando preferencia a los aspirantes.

    Cuando el trabajador quiera reincorporarse a la empresa, deberá expresarlo por escrito una vez finalizada la excedencia, y la empresa deberá responder. Todo esto, como hemos dicho, por escrito. Algunos convenios colectivos especifican cómo debe hacerse este trámite, pero en cualquier caso, la empresa deberá reorganizarse y volver a incluir al trabajador en la plantilla.

    Las posibles respuestas que la empresa puede dar al trabajador al recibir la solicitud de reingreso son las siguientes:

    • Aceptación del reingreso: Si la empresa acepta la solicitud de reingreso del trabajador, este podrá volver a ocupar un puesto similar al que había estado desempeñando. ¿Puede la empresa asignar tareas diferentes al trabajador al volver de la excedencia? Sí, siempre que sean tareas similares a las que desempeñaba antes de la excedencia.

    • Negación del reingreso: En caso de que la empresa no permita al trabajador volver a su puesto de trabajo, la relación laboral quedaría anulada y el trabajador podría demandar a la empresa por despido.

    • Negación de la solicitud de aceptación (futura) de reingreso: En este caso, la empresa descarta la reincorporación del trabajador, pero le notifica las plazas vacantes. Es decir, la excedencia termina en despido y el trabajador puede demandar. Se recomienda al trabajador esperar solicitando el reingreso periódicamente. Si hay pruebas de que la empresa está contratando personal (por ejemplo, si publica ofertas de empleo), se puede demandar la situación.

    • Silencio de la empresa: Cuando la empresa no contesta, el trabajador puede demandarla por no haberle concedido el derecho de reingreso o por despido.

    Cómo gestionar las excedencias laborales

    Según las necesidades de la empresa y las ausencias del equipo, las excedencias laborales se pueden llevar de forma manual, pero esto trae desventajas:

    • No se cuenta con una visión completa desde el inicio hasta el término de las excedencias laborales.
    • Desorganización en la gestión de los turnos y las ausencias del equipo.
    • La solicitud puede perderse en el camino y es difícil darle seguimiento.
    • Se invierten horas en gestionar los documentos de la excedencia y firmarlos manualmente.

    Cómo gestionar las excedencias laborales en equipo

    Las excedencias laborales suelen suponer largos períodos de ausencia. Por eso, el equipo de Recursos Humanos necesita una política clara sobre cómo se llevarán a cabo las excedencias laborales en la empresa. Para ello, aquí van algunos consejos:

    • Informar a la empresa sobre el calendario global de ausencias, permisos y excedencias reales.
    • Permitir que los responsables y los managers se encarguen de aprobar la excedencia laboral. En este caso, se puede elegir a la persona que se necesite para que se encargue de esta tarea.
    • Gestionar los turnos y horarios de la plantilla según el calendario de ausencias reales para evitar solapamientos.
    • Contar con un gestor documental que permita el acceso a la información de los trabajadores (contratos y documentación personal), agilizando los trámites de la excedencia.
    • Fomentar que los trabajadores firmen electrónicamente los documentos de la excedencia de forma legal y natural.

    En resumen, las excedencias laborales son un derecho de los trabajadores que deben gestionarse de manera adecuada tanto por parte de la empresa como por parte del equipo de Recursos Humanos. Conociendo los derechos y obligaciones de ambas partes, se puede llevar a cabo una gestión efectiva de las excedencias laborales y garantizar el bienestar de todos los involucrados.

    Si quieres saber más sobre los derechos en la excedencia laboral voluntaria, puedes visitar los siguientes enlaces: