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¡Descubre los mejores trucos para limpiar las juntas de tus azulejos!

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    Los azulejos son el material elegido por la mayoría de las personas para los suelos y paredes de sus baños y cocinas. Su versatilidad en tamaños, diseños y texturas los hace duraderos y de mantenimiento fácil. Sin embargo, limpiar las juntas de los azulejos puede ser una tarea que cuesta tiempo y esfuerzo.

    En los suelos concurridos y las paredes de la cocina, la suciedad se acumula en las juntas superiores de los suelos alicatados de la casa, creando un aspecto feo y descuidado. Aunque freguemos el suelo a diario y hagamos hincapié en la zona de salpicaduras de la pared de la cocina, especialmente si las juntas son de color blanco, es un truco para que las juntas aguanten limpias repasarlas cada varios meses para evitar la acumulación excesiva de suciedad.

    En el mercado puedes encontrar productos creados específicamente para limpiar las juntas de los azulejos, pero algunos sistemas requieren una aplicación laboriosa y, en ocasiones, su composición no es efectiva ni idónea para limpiar zonas como la cocina o la pared de la cocina. Una zona de bicarbonato disuelto en vinagre, amoniaco o agua caliente.

    El uso de productos específicos para las juntas es sencillo, solo tienes que aplicarlos con un pincel o una esponja (normalmente viene incluido en el producto) rellenando las juntas de la pared o el suelo. A continuación, dejar actuar el producto el tiempo especificado por el fabricante y, una vez cumplido, retirar el exceso con una bayeta.

    Si quieres probar con productos que tienes en casa, puedes limpiar las juntas con vinagre y bicarbonato. Solo tienes que mezclar los productos en un recipiente hasta obtener una pasta homogénea y ayudarte de un viejo cepillo de dientes para aplicarlo en las juntas. Después, dejarlo actuar durante 30 minutos y retirar con agua y una bayeta.

    Para limpiar con amoniaco, recuerda proteger tus manos usando guantes, ya que este producto puede ser irritante. Después, mezclaremos partes iguales de agua caliente y amoniaco y nos ayudaremos de un viejo cepillo de dientes empapado en la mezcla para limpiar las juntas. Como en el resto de los remedios, después tienes que enjuagar con agua y una bayeta.

    Si ninguno de estos remedios deja las juntas blancas y relucientes, cosa que puede suceder en los suelos de las cocinas de mucho uso, puedes recurrir a elementos de limpieza más profunda, como repasar las juntas con una máquina de limpieza a vapor (hoy en día suelen incluir un cabezal específico para este propósito) o utilizar un rotulador específico para pintar las juntas.

    Siguiendo estos consejos, mantendrás tus azulejos y juntas limpios y brillantes día tras día. ¡No pierdas más tiempo y descubre cómo mantener tus azulejos impecables!

    Para más información sobre la limpieza de azulejos, puedes visitar los siguientes enlaces: